viernes, 8 de marzo de 2013

Confiamos demasiado en las personas, sin saber como son en realidad.

- ¿Nunca te ha pasado? Que una persona te ha decepcionado tantas veces que sientes que ya no puedes volver a confiar en ella.
+ Sí, claro, que sí. Pero la gente merece segundas oportunidades.
- Lo sé, pero después de tantas oportunidades llega un momento que te acabas cansando. Cuando te has arrastrado tanto sin ni siquiera tú tener la culpa de nada, cuando te pasabas noches enteras sin poder dormir pensando en lo ocurrido, cuando te preocupabas por la otra persona…
+ Más que por ti mismo. Sí, sé cual es esa sensación.
- Pero, ¿sabes qué? Lo peor de todo es que esa persona ya había pasado página y había olvidado todo. Y sin embargo, tú seguías ahí con tu mejor cara, aguantando las ganas de gritar, de llorar, de mandarlo todo a la mierda…
+ Tú deberías hacer lo mismo, olvídalo ya. Pensar en ello solo hará que la rabia y la tristeza que sientes ahora mismo nunca desaparezcan.
- No puedo… No es tan fácil. Cuando una persona ha significado tanto para ti es difícil aceptarlo. Yo no soy como los demás. No puedo hacer simplemente, como si nunca hubiese pasado nada, porque no es así. Por más que quisiera no podría.
+ Sé que ahora parece complicado, pero con el tiempo, te parecerá que no era para tanto, acabarás acostumbrándote.
- Tal vez tengas razón. Lo único que siento es que ya nada volverá a ser como antes, algo en mi ya no es lo mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario