- Tengo miedo.
+ ¿De qué?
- De entregarme por completo a una persona y después…
+ Después, ¿qué? ¿Pasarlo mal?
- Exacto.
+ ¿No crees que la vida está hecha para arriesgarse? ¿Para perseguir tus sueños y luchar por ellos?
- Por supuesto que sí, pero es una locura. No quiero volver a sufrir como la última vez, no lo soportaría.
+ ¿Y qué piensas hacer entonces?
- Supongo que seguir como hasta ahora…
+ ¿Cómo? ¿Haciéndote creer que eres feliz? ¿Aparentando no sentir nada frente a los demás? Eso no es vivir.
- Sé que no es vivir, pero nunca he querido nada por miedo a no conseguirlo o perderlo. ¿Cómo sé yo que esa persona no me va a fallar?
+ Eso nunca lo sabrás, todo el mundo puede fallarte. Pero tú eres quien decide si vale la pena intentarlo o no… Piensa si los buenos momentos superan a los malos, si estás dispuesta a lanzarte de cabeza al vacío aun sabiendo lo que te puede pasar…
- No sé si quiero arriesgarme de nuevo. ¿Sabes? Hace tiempo que me lancé y creo que aun debo de estar cayendo, porque cada vez tengo más claro que nada va a salir bien…
+ Nunca te entenderé. ¿No te das cuenta? Incluso para algo tan simple como caminar tienes que correr el riesgo de levantar un pie y tropezarte. Si no lo intentas nunca conseguirás nada. Ni bueno, ni malo...
viernes, 8 de marzo de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario