- Dime, ¿y qué pasa con todos los buenos momentos vividos juntos? ¿Dónde van a parar?
+ Supongo que la gente acaba olvidándolos. Encuentran otra forma de ser felices y se conforman. No se paran a pensar en lo que han dejado atrás.
- Pero entonces, todas aquellas risas y abrazos, miradas, besos... Aquellas largas horas hablando por teléfono, aquellos mensajes a altas horas de la madrugada, sorpresas, todas las muestras de afecto que has dado sin pedir nada a cambio… ¿No han significado nada para ellos?
+ Claro que sí, significaron en su momento. Pero las cosas cambian y no puedes pretender tener enganchada a la gente a tu lado simplemente por unos buenos momentos. Las cosas no duran para siempre y menos si se trata de sentimientos.
- Yo no pido un “para siempre”. Pero no podría olvidar sin más todos los momentos pasados. Algo tiene que quedar, ¿no? Por muchos años que pasen seguiría echando de menos y seguiría recordando con el mismo cariño y la misma intensidad de siempre, aunque duela. De eso estoy segura.
+ No digas eso, sabes que es prácticamente imposible, hay mucha vida por delante. Acabarás conociendo a otras personas y pensando que así estás bien y que no necesitas nada ni nadie más para vivir. Serán parte del pasado.
- Te equivocas, hay sensaciones que siempre volverás a querer repetir. Yo nunca olvido nada, y menos a alguien que me ha hecho vivir.
viernes, 8 de marzo de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario